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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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l-6c:c:ión 3 

12 al 19 de abril 



Lo real 

de su humanidad 




«Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros». 

Juan 1: 14 



¡Ay!. 



Sábado 
12 de abril 



INTRODUCCIÓN 

Hebreos 4: 15, 16 

El dolor se define como «una aguda sen- 
sación de molestia que produce sufrimiento 
emocional o físico». Es algo que nos recuer- 

El dolor puede ser 

una importante herramienta 

de aprendizaje. 

da nuestra condición humana. El dolor, tan- 
to físico como emocional, nos hace recono- 
cer nuestras limitaciones. Nos deja saber 
que no somos invencibles, que no estamos 
desprovistos de emociones, o que somos di- 
ferentes al resto del mundo. 

Todos hemos experimentado el dolor de 
una u otra manera. Y todos, sin lugar a du- 
das, evitaríamos experimentarlo. No obstan- 
te, debido a que no olvidamos con facilidad 
el dolor, el mismo puede ser una importan- 
te herramienta de aprendizaje. Es mediante 
este áspero instrumento que podemos com- 
prender mejor la humanidad de Cristo. 

Mucha gente se pregunta si Jesús, mien- 
tras vivió en la tierra, fue en realidad huma- 
no. También discuten la proporción entre 
su humanidad y su divinidad. Pero, ¿cómo 
podemos medir la humanidad ajena? Si fué- 
ramos a considerar el dolor que sufrió Jesús 
durante su vida terrenal, su humanidad se- 
ría algo evidente. 



El dolor que Cristo experimentó no fue 
tan solo físico. Eue también emocional, sa- 
biendo que todos los pecados del mundo 
pasados presentes y futuros descansaban 
sobre sus hombros; y que los llevaría con él 
hasta su muerte. Este dolor era el resultado 
parcial de saber que mucha gente se esfor- 
zaba para permanecer en el pecado, aun 
cuando él vino para dar su vida por ellos. 

Imagínate que una noche Dios te dice 
que algo terrible le va a suceder a alguien que 
conoces, y que intentas advertirle infruc- 
tuosamente a esa persona del peligro. El do- 
lor que te embargaría sabiendo lo que esa 
persona va a sufrir, y el dolor de la posi- 
ble pérdida de su vida sería algo horrible. 
Esta es probablemente la forma en que Cris- 
to se sintió mientras estuvo en la tierra. 

Al ver la película La pasión de Cristo, o 
leer acerca de la crucifixión de Cristo en la 
BibUa, nos damos cuenta cómo él fue tortu- 
rado y condenado. En realidad la crucifi- 
xión es el mejor ejemplo de su amor por 
nosotros. Gracias a su agonía en la cruz mu- 
chos conocieron por primera vez lo mucho 
que él nos ama. 

Sí, el dolor en ocasiones es el mejor 
maestro. Y Jesús experimentó el dolor para 
beneficio nuestro. Esto es parte de la expe- 
riencia humana. Esta semana aprenderemos 
más respecto a Jesús y a lo que significó 
para él, y para nosotros el hecho de que él 
era humano. 



Rhoseen Davis, Jamaica 



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Domingo 
13 de abril 



LOCOS 

Calatas 4: 4; 1 Timoteo 2: 5; 3: 16; 
Hebreos 4: 15, 16; 1 Juan 4: 1-3 



La oportuna intervención 
de Dios (GáL 4: 4) 

Luego de leer Gálatas 4: 4 podemos te- 
ner la confianza y seguridad de que Dios 
siempre tuvo un plan, fruto de su divina 
providencia. Después de aproximadamen- 
te cuatro mil años de degradación, Dios 
envió a Jesús en el momento oportuno. 
¡Jesús descendió de una perfección infinita 
para vivir como un ejemplo, en un cuerpo 
humano imperfecto, en una atmósfera con- 
taminada y llena de sufrimientos y vicios! 
¡Mediante la aplicación simbólica de su san- 
gre a nuestras vidas podemos vencer el pe- 
cado! << Todos los que han vivido en la tierra 
desde Adán y Eva hasta el presente han 
experimentado los efectos del pecado. Así 
Cristo había de venir en "el cuerpo de nues- 
tra bajeza" (Fil. 3: 21), "hecho semejante a 
los hombres". A los ojos del mundo, no po- 
seía hermosura que lo hiciese desear; sin 
embargo, era Dios encarnado, la luz del 
cielo y de la tierra. Su gloria estaba velada, 
su grandeza y majestad ocultas, a fin de 
que pudiese acercarse a los hombres en- 
tristecidos y tentados».* 

Gálatas 4: 4 afirma que él estuvo ^<bajo 
la ley». Así que podemos contemplar su 
vida y observar que en cierto sentido él fue 
afectado por las leyes de la naturaleza (la 
gravedad, la temperatura, etc.). Asimismo 
obedeció los mandamientos de su Padre 
mientras le daba a César lo que era de Cé- 
sar (Mat. 22: 21). 



El puente celestial 
de carne y hueso 



El vínculo supremo 
(1 Tim. 2: 5) 

La pregunta ^< ¿quién es ese maní» es 
parte de la jerga popular y se utiliza para 
señalar a un individuo con cierta prestan- 
cia. La anterior expresión nos recuerda al 
Jesús descrito en 1 Timoteo 2: 5: ^< Porque 
hay un solo Dios y un solo mediador entre 
Dios y los hombres, Jesucristo hombre». 
Ese hombre, Jesucristo, es nuestro media- 
dor; no lo es María, ni el papa, ni tu pas- 
tor, ni el sacerdote de tu parroquia. Jesús 
es el único hombre que es también el ^<yo 
soy», el Dios eterno. Un mediador implica 
que existe una controversia. El pecado dio 
origen a una guerra entre nosotros y Dios; 
Jesucristo es nuestro mediador, quien se em- 
peña en establecer la paz, intenta que Dios 
y el hombre se amisten; alguien que actúa 
como un arbitro, que interviene entre no- 
sotros y Dios (Job 9: 33). ¡De hecho Jesús es 
el vínculo supremo entre el cielo y la tierra! 

¡Un gran misterio! 
(1 Tim. 3: 16) 

Es importante recordar que fue Dios 
(no un ser creado) quien se manifestó en la 
carne en la persona de Jesucristo. Esto es 
un misterio aun para los ángeles. ¡Nuestros 
ángeles guardianes no entienden nuestra 
humanidad en la forma que Jesús puede 
hacerlo! Jesús es un puente divino de car- 
ne y hueso entre el cielo y la tierra. La exé- 
gesis más completa de todos los textos bí- 
blicos no podría explicar el misterio de 
Dios encarnado. ¡ExpHcar este misterio es 
algo parecido a tratar de expresar el mayor 
número que existe! 



28 



Cristo fue atormentado por nuestras 
propias tentaciones (Heb. 4: 15, 16). ^< Por- 
que no tenemos un sumo sacerdote inca- 
paz de compadecerse de nuestras debilida- 
des, sino uno que ha sido tentado en todo de 
la misma manera que nosotros, aunque sin pe- 
cado. Así que acerquémonos confiadamen- 
te al trono de la gracia para recibir miseri- 
cordia y hallar la gracia que nos ayude en 
el momento que más la necesitemos» (el 
énfasis es nuestro). 

Si un visitante me cuestionara durante 
alguna clase de Escuela Sabática diciendo: 
¿Cómo puede Jesús identificarse plenamen- 
te con el don de la sexualidad que él mis- 
mo creó para el matrimonio, si él nunca se 
casó? Yo creo que mi respuesta probable- 
mente tomaría en cuenta múltiples aspec- 
tos, incluyendo su salida del cielo (algo 
más significativo que la materialidad del ma- 
trimonio); su vida ejemplar al bendecir el 
matrimonio, etc. Basta decir que sostendría- 
mos una profunda discusión tomando en 
cuenta el hecho de que Cristo venció la na- 
turaleza humana mediante la oración, algo 
que también está a nuestro alcance. 

En la carne y en el espíritu 
(1 Juan 4: 1-3) 

«En esto pueden discernir quién tiene 
el Espíritu de Dios: todo profeta que reco- 
noce que Jesucristo ha venido en cuerpo 
humano, es de Dios» (1 Juan 4: 2). El Es- 



píritu Santo consideró apropiado impresio- 
nar al apóstol Juan para que registrara lo 
importante que era para nosotros creer que 
Jesucristo vino y vivió en la carne, así co- 
mo expresar una advertencia a cualquiera 
que intente negar este hecho (vers. 3). Me- 



Esto es un misterio 
aun para los ángeles. 



diante la ayuda del Espíritu Santo Jesús 
vivió en la carne y triunfó sobre el pecado. 
Satanás detesta que Cristo conquistara el 
pecado en la carne gracias al Espíritu Santo. 
Einalmente, podemos triunfar sobre el pe- 
cado en nuestra vida, ¡ya que Jesús triunfó 
por nosotros! 

Todo lo que tenemos que hacer es acep- 
tarlo y pedirle que more en nosotros. Por 
lo tanto, mientras le obedezcamos, los mé- 
ritos suyos serán nuestros hasta el fin de 
nuestras vidas y por siempre. 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Piensan que Dios está dispuesto a con- 
cedernos el poder del Espíritu Santo en 
la misma medida que Jesús lo obtuvo? 
¿Por qué? ¿Por qué no? 



* El Deseado de todas las gentes, p. 16. 



Ryan O'Neil Seaton, Kingston, Jamaica 



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Lunes 

14 de abril 



«Jesús se hizo carne y 
sangre imperfecta» 



TESTIMONIO 

Hebreos 2: 18; 4: 15 

«Como uno de nosotros, había de dar 
un ejemplo de obediencia. Para esto tomó 
sobre sí nuestra naturaleza, y pasó por 
nuestras vicisitudes. "Por lo cual convenía 
que en todo fuese semejante a sus herma- 
nos". Si tuviésemos que soportar algo que 
Jesús no soportó, en este detalle Satanás re- 
presentaría el poder de Dios como insufi- 
ciente para nosotros. Por lo tanto, Jesús fue 
"tentado en todo punto, así como nosotros" 
(Heb. 2: 17; 4: 15). Soportó toda prueba a 



«¡Maravillosa unión 
del hombre con Dios!» 



la cual estemos sujetos. Y no ejerció en fa- 
vor suyo poder alguno que no nos sea ofre- 
cido generosamente. Como hombre, hizo 
frente a la tentación, y venció en la fuerza 
que Dios le daba».^ 

«El que trata de transformar a la huma- 
nidad, debe comprender a la humanidad. 
Solo por la simpatía, la fe y el amor, pueden 
ser alcanzados y elevados los hombres. En 
esto Cristo se revela como el Maestro de los 
maestros: De todos los que alguna vez vi- 
vieran en la tierra, él sólo posee una perfec- 
ta comprensión del alma humana. 

» Cristo es el único que experimentó 
todas las penas y tentaciones que sobrevie- 
nen a los seres humanos. Nunca fue tan fie- 
ramente perseguido por la tentación otro 



ser nacido de mujer; nunca llevó otro la 
carga tan pesada de los pecados y dolores 
del mundo. Nunca hubo otro cuya simpa- 
tía fuera tan abarcante y tierna. Habiendo 
participado de todo lo que experimenta la 
raza humana, no sólo podía condolerse de 
todo el que estuviera abrumado y tentado 
en la lucha, sino que sentía con él»} 

«Todos los tesoros del cielo se derrama- 
ron en un don a fin de salvar al hombre 
caído. Él aportó a su naturaleza humana to- 
das las energías vitales que los seres huma- 
nos necesitan y deben recibir. ¡Maravillo- 
sa unión del hombre con Dios! Él pudo ha- 
ber ayudado a su naturaleza humana a so- 
portar los estragos de la enfermedad al de- 
rramar, desde su divina naturaleza, en la 
humana forma vigor incorrupto y vitalidad. 
Pero aun así él se humilló a descender a la 
forma humana».^ 

PARA COMENTAR 

1. Jesús no se casó. Por lo tanto, ¿cómo pue- 
de él identificarse con el amor románti- 
co o apasionado que estableció para la 
relación matrimonial? 

2. Muchos de nosotros hemos donado san- 
gre para alguna causa noble. Pero que su- 
cedería si alguno de nosotros decidiera 
donar o despojarse de algún órgano pre- 
ciado para salvar la vida de un niño. ¿Se- 
ría esto algo mínimo al compararlo con 
la decisión de Cristo de asumir la natu- 
raleza humana depravada? ¿Por qué? O 
¿por qué no? 



1. El Deseado de todas las gentes, p. 16. 

2. La educación, p. 78. 

3. Review and Herald, 5 de julio de 1887. 



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Khari Ballantyne, Kingston, Jamaica 



A su imagen. 



Martes 
15 de abril 



EVIDENCIA 

Génesis 1: 26-28 

Nada se puede comparar a la creación 
de Adán, un creador en potencia. Pero aun- 
que la idea de un Creador y un ser creado 
son algo diametralmente opuesto, hay al- 
go común entre Dios el Creador y su crea- 



¿Fue Jesús 
verdaderamente humano? 



ción. Génesis 1 nos dice que Dios nos hizo a 
su imagen, que compartió con nosotros su 
poder para gobernar la Tierra y que nos 
dotó con poderes para crear en nuestra pro- 
pia imagen (tener hijos). 

Considero que cuando Dios nos formó 
a su imagen nos legó los mismos valores 
fundamentales y sentimientos que lo carac- 
terizan a él. Por ejemplo: ¿No es algo sor- 
prendente que el acto de la creación estu- 
viera impregnado de amor? ¿Es que acaso 
Dios no crea por amor? ¿Será que Dios no es 
amor? 

Por lo tanto cuando decimos que Jesús 
era completamente divino y completamen- 
te humano a la vez, no estamos tan lejos de 
la realidad, porque uno de los conceptos es 
una imagen del otro. Desde luego, para el 
tiempo cuando Jesús estuvo en la tierra, su 
imagen en nosotros había sido distorsiona- 
da por siglos de pecado. Sin embargo, al 
vivir Jesús una vida sin pecado no pode- 
mos menos que ser atraídos por los rasgos 
de carácter que él mostró. Esto no era tan 



solo una revelación del plan de Dios origi- 
nal para nosotros. La vida de Jesús nos re- 
veló también el verdadero carácter de Dios. 
¿Eue Jesús verdaderamente humano? 
Consideremos algunas de las evidencias que 
la BibHa nos proporciona. La misma nos di- 
ce que Jesús creció (Luc. 2: 52), que tuvo 
hambre, sed, que sintió cansancio (Mat. 4: 
2; Juan 19: 28; 4: 6), al igual que nosotros. 
Jesús fue humano, no solamente en el aspec- 
to físico, sino también en lo emocional (Mat. 
9: 36; Mar. 3: 5; 10: 21; Juan 11: 35; 12: 27; 
Juan 15: 11). Por lo tanto, ¿era él en reali- 
dad Dios? ¡Sí! El Padre mismo llama Dios 
a Jesús (Heb. 1: 8, 9) y en Juan 1: 1 se afir- 
ma que Jesús estaba con el Padre desde la 
misma eternidad. Elena G. de White hizo 
una maravillosa observación respecto a la hu- 
manidad de Cristo y a la nuestra: El Padre 
mismo llama Dios a Jesús (Heb. 1: 8, 9) y 
en Juan 1 : 1 se afirma que Jesús estaba con 
el Padre desde la misma eternidad. ^<Era el 
propósito de Satanás conseguir una eterna 
separación entre Dios y el hombre; pero en 
Cristo llegamos a estar más íntimamente 
unidos a Dios que si nunca hubiésemos pe- 
cado. Al tomar nuestra naturaleza, el Sal- 
vador se vinculó con la humanidad por un 
vínculo que nunca se ha de romper».* 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Qué pueden revelar acerca de la natura- 
leza de Dios los sentimientos, las emo- 
ciones y las acciones humanas de Jesús? 
¿Te agrada esa visión? ¿Te agradaría pa- 
sar la eternidad con alguien como él? 



El Deseado de todas las gentes, p. 17. 



David Lorencin, Battle Creek, Michigan, EE. UU. 



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Miércoles 
16 de abril 



COMO ACTUAR 

Hebreos 4: 14-16 

Esta semana hemos estado consideran- 
do la humanidad de Jesús. Así que, ¿cómo 
afecta esto tu vida? 

1. Jesús afrontó situaciones humanas. El 
diablo no le permitió vivir en paz (Heb. 
4: 15). Él fue tentado en todo al igual 
que nosotros, aun así no cedió. Por eso 
él es nuestro Sumo Sacerdote. Él puede 
explicarle a Dios nuestras luchas (no es 
que Dios no las conozca). Me consuela 
saber que Jesús se puede identiñcar con- 
migo de esa forma. 

2. La humanidad disfruta de un nuevo 
potencial. ^<La humanidad es honrada 
porque Jesús asumió la humanidad para 
revelar al mundo lo que puede llegar a 
ser ella. Puede traer a la luz la vida y la in- 
mortahdad, llenar con luz los propósitos 
más comunes y humildes de la vida».^ Si 
Dios no hubiera asumido la naturaleza 
humana en Jesús no habríamos podido 
experimentar la justicia y la bondad del 
reino de los cielos. Habríamos estado con- 
denados por siempre a la desesperanza y 
la oscuridad. 

3. Tenemos un ejemplo de la vida real 
respecto a la naturaleza de Dios y a lo 
que él requiere de nosotros. ^<A1 venir 
a morar con nosotros, Jesús iba a reve- 
lar a Dios tanto a los hombres como a 
los ángeles. Él era la Palabra de Dios: el 



¿Qué significa 
eso para mí? 



pensamiento de Dios hecho audible. En 
su oración por sus discípulos, dice: "Yo 
les he manifestado tu nombre" ["miseri- 
cordioso y piadoso; tardo para la ira, y 
grande en benignidad y verdad"] "para 
que el amor con que me has amado, esté 

Habríamos estado 

condenados por siempre 

a la desesperanza 

y la oscuridad. 

en ellos, y yo en ellos" ».^ Nada en el mi- 
nisterio terrenal de Jesús ^<sucedió por ca- 
sualidad». Las enseñanzas que la vida 
imparte pueden ser provechosas, asimis- 
mo obtendremos una mejor relación con 
Dios al vivir como Jesús. 
Jesús vino al mundo para mostrarnos 
a Dios y para salvarnos de pecado. Por esta 
razón nos trajo esperanza, gozo, luz y un 
modelo de vida para imitarlo. 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Necesitamos demostrarle al mundo que 
Jesús es Dios? ¿Por qué? O, ¿por qué no? 

2. ¿Cómo dijo Jesús que el mundo sabría 
que el Padre lo había enviado? (Juan 17: 
21). 



1. A/in de conocerle, p. 50. 

2. El Deseado de todas las gentes, p. 9. 



32 



Ahigail Fahien, Houston, Texas, EE. UU. 



¿Totalmente humano?. 



Jueves 
17 de abril 



OPINIÓN 

Hebreos 4: 15, 16 

Para algunos, tanto cristianos como no 
creyentes, la humanidad de Jesús únicamen- 
te se demostró en los acontecimientos pre- 
vios a la crucifixión y en su muerte en la 
cruz. Sin embargo, la evidencia que posee- 
mos es que Cristo era completamente hu- 
mano. Gálatas 4: 4, 1 Timoteo 2: 5; 3: 6; 
afirman que Jesús nació de una mujer, que 
fue hombre y que se manifestó en la carne. 
Pero, ¿cómo sabemos que Dios siente, o 
que sintió lo mismo que nosotros? 

Hebreos 4: 15, 16 afirma: ^< Porque no te- 
nemos un sumo sacerdote incapaz de com- 
padecerse de nuestras debilidades, sino uno 
que ha sido tentado en todo de la misma 
manera que nosotros, aunque sin pecado. 
Así que acerquémonos confiadamente al 
trono de la gracia para recibir misericordia 
y hallar la gracia que nos ayude en el mo- 
mento que más la necesitemos». De allí que 
la interrogante sea: ¿puede Jesús ser real- 
mente humano si nunca pecó? La pecami- 
nosidad es una característica humana. Pero 
pecar no es la suma de la humanidad ya 
que los humanos también hacen el bien. 
Así que esta situación no desvirtúa la hu- 
manidad de Cristo. En cualquier otro as- 
pecto, Jesús era humano. Él lloró por Je- 
rusalén, sintió hambre, se enojó sin llegar a 
pecar; por lo tanto hay esperanzas para no- 
sotros. Mediante la ayuda del Espíritu San- 



to podemos vivir una vida libre de pecados, 
aunque no por nuestras fuerzas. 

La capacidad de Jesús para realizar mi- 
lagros demostró que él conocía el sufrimien- 
to, ya fuera por la ceguera, por la invalidez, 
o la muerte, de donde levantó a Lázaro. En 



Hay esperanzas 
para nosotros. 



la BibUa hay suficientes evidencias de que 
Jesús se hizo hombre. Sin embargo, estas evi- 
dencias no cuentan para nada si no las acep- 
tamos por fe. 

El Dios que nos creó por su poder debe 
saber lo que significa ser humano, de otra 
forma no sería Dios. Él sabe que como hu- 
manos no podríamos haber alcanzado nues- 
tra salvación si no hubiera enviado a su Hi- 
jo a morir. 

Estemos confiados sabiendo que Cristo 
pudo haber pecado pero no lo hizo. No fue 
su divinidad lo que no le permitió pecar, si- 
no su cercanía al Padre. Elena G. de Whi- 
te nos asegura que «nuestro Salvador tomó la 
humanidad con todo su pasivo. Se vistió de 
la naturaleza humana, con la posibilidad 
de ceder a la tentación. No tenemos que so- 
portar nada que él no haya soportado».* 
Para mí este es un caso cerrado. 



El Deseado de todas las gentes, p. 115. 



Petra Lee Davis, Jamaica 



33 



Viernes 
18 de abril 



Jesús: el puente 
que une al cielo y la tierra 



EXPLORACIÓN 

Calatas 2: 20 

PARA CONCLUIR 

En el cielo, Jesús estaba por encima de 
los ángeles. Para revelar el carácter de Dios 
y ponerlo en contraste con el de Satanás, Je- 
sús descendió por debajo que los ángeles 
a fin de participar de la humanidad. Tuvo 
hambre, sed, sufrió cansancio. Lloró delan- 
te de la tumba de un amigo, sufrió dolores, 
fue rechazado, buscó la compañía de sus 
colaboradores cercanos. Fue tentado por Sa- 
tanás del mismo modo que nosotros. Sus 
pruebas fueron reales. Él pudo haber fraca- 
sado, sin embargo, durante toda su vida per- 
maneció libre de pecado. Él conoce nues- 
tras luchas. Sufre nuestros dolores. En me- 
dio de las tormentas de la vida él nos acom- 
paña. Es nuestro amigo en quien siempre po- 
demos confiar. 

CONSIDERA 

• Hacer una lista de dos columnas en tu 
computador. Escribe: ^< Divinidad» en la 
primera columna; «Humanidad» en la se- 
gunda. Al repasar la lección, escribe en 
las columnas correspondientes las pala- 
bras o frases que denoten la divinidad o 
la humanidad de Jesús. 

• Escuchar música cristiana, en alguna es- 
tación radial, durante media hora. Lleva 



una cuenta del número de los himnos 
que utilicen expresiones que enfaticen la 
misericordia, la gracia, la paciencia, la 
bondad, la veracidad de Jesús. 
Seleccionar alguna imagen que se refiera 
a Jesús de entre las mostradas en: http:// 
picturesofjesus4you.com/storeLhtml. 
Pregúntate por qué la seleccionaste. 
Preparar un guión para un diálogo que 
sea relevante para hoy, basado en Mateo 
4 y Lucas 4. ¿Qué decoración utilizarías? 
¿Disfraces? 

Comparar el carácter de Jesús, manifes- 
tado en su vida terrenal, con el carácter 
de Satanás. Considera las variables que 
se presentan en cada caso. Haz una lista. 
Utilízala para analizar tu propio carácter. 
Redactar una oración mencionando al- 
guna tentación con la cual luchas y que 
se relacione a las tentaciones sufridas por 
Jesús. C on un lápiz o lapicero rojo escri- 
be «gracia y misericordia» encima del pá- 
rrafo que has redactado. Pídele a Jesús 
que te ayude a vencer tus tentaciones. 
Luego rompe el papel en pedacitos. 



PARA CONECTAR 

/ Philip Yancey, The Jesús 1 Never Knew;]. 
R. Zurcher, Touched With Our Feelings: A 
Historical Survey ojAdventist Thought on 
the Human Nature oj Christ. 



34 



Carole Kilcher, Burleson, Texas, EE. UU.